Qué hacer si el seguro te rechaza el siniestro por estar borracho

¿Tomaste una copa y tu Seguro se lavó las manos? Descubrí el truco legal que no quieren que sepas antes de pagar todo vos.

¿Tomaste una copa y tu seguro se lavó las manos? Descubrí el truco legal que no quieren que sepas antes de pagar todo vos.

Chocaste. Puede haber sido culpa tuya, del perro, del bache o de la física. Pero lo único que importa para tu aseguradora es que tenías más alcohol en sangre que un sommelier en hora pico. Y claro, cuando llamaste para denunciar el siniestro, en vez de condolencias recibiste un amable “no te lo vamos a cubrir”.

Ahí es cuando te das cuenta de que el seguro no es ese amigo fiel que te prometieron en la publicidad con musiquita de fondo. Es más bien ese compañero de trabajo que te sonríe pero te empuja bajo el bondi apenas puede. Pero no todo está perdido…

¿Te pueden rechazar el siniestro por haber tomado?

Sí y no. Es complicado, como toda relación con cláusulas. La mayoría de los seguros tienen una exclusión bien bonita que dice que no cubren siniestros si estabas alcoholizado. Algunos incluso tienen tolerancia cero, como si fueras un astronauta en misión.

PERO…
Esa cláusula tiene que estar bien redactada, haber sido aprobada por la Superintendencia de Seguros, y sobre todo, haber sido notificada de forma clara. Nada de esconderla en la página 37 con letra tamaño bacteria.

Y además, la aseguradora tiene un plazo de 30 días para aceptar o rechazar el siniestro. Si no te dice nada, se asume que lo aceptó. Hermoso, ¿no?

Qué hacer cuando el seguro te rechaza por tener la sangre tipo Malbec

1. Pedí el rechazo por escrito

Nada de “lo hablamos por teléfono” o “mi supervisor te lo explicó”. Que te manden un documento firmado donde digan con todas las letras que te rechazan. Así al menos podés enojarte con pruebas en la mano.

2. Pedí la póliza completa

Sí, esa que dijiste que leíste pero no pasaste del título. Ahí está la clave: la cláusula que te excluye debe ser clara, legal y estar bien comunicada. Si no cumple con eso, podés pelearla.

3. Pedí el informe de alcoholemia

Te tienen que demostrar que efectivamente estabas por encima del límite. No alcanza con “nos parece que estaba alegre”. Sin test oficial, sin validez.

4. Consultá con un abogado

No, no tu primo que estudió dos años y ahora vende seguros. Uno que sepa de seguros de verdad. Porque hay fallos donde el rechazo se cayó por errores de procedimiento, por notificaciones tarde o por cláusulas que eran más confusas que útiles.

Si vos no manejabas, no te preocupes (tanto)

Si sos el tercero damnificado, el que fue embestido por alguien que manejaba como si la calle fuera una pisteando como un campeón con fernet en mano, la aseguradora igual tiene que pagarte. La cobertura obligatoria no se puede excluir, ni siquiera si el conductor estaba más cerca del karaoke que del volante.

Después que pague, la aseguradora verá si se lo reclama al conductor. Pero vos, como tercero, cobrás. No de inmediato, obvio. Esto es Argentina.

Moraleja 

Podés brindar, podés manejar, pero no al mismo tiempo.
SI TOMÁS, NO CONDUZCAS
Y si lo hiciste igual, cruzá los dedos para que el seguro no te salga con tecnicismos. Y si te los tira, que al menos cumpla con las reglas: notificarte a tiempo, demostrar el estado de ebriedad y aplicar cláusulas legales.

Porque una cosa es que hayas hecho mal en manejar con alcohol, y otra es que te quieran sacar hasta la dignidad sin cumplir ellos con lo que firmaron.

Ah, y la próxima vez que tomes… que sea para olvidar este trámite.