Shopping deberá pagar $3,6 millones a mujer que cayó sin comprar nada

Una mujer cayó en una escalera mecánica sin comprar nada y el shopping deberá indemnizarla con $3,6 millones. La justicia falló a favor del “consumidor mirón”.

Patio Bullrich

El shopping, la escalera mecánica y la caída más cara del siglo

Un día cualquiera, una mujer decidió hacer lo que muchos hacen en la Ciudad de Buenos Aires: ir al shopping a mirar vidrieras, disfrutar del aire acondicionado ajeno y, por qué no, subirse a una escalera mecánica sin gastar un peso. Lo que no sabía era que esa elección le costaría al Patio Bullrich (y su aseguradora) $3.680.000.

El accidente ocurrió hace 12 años, pero la justicia, que como siempre viene en escalera caracol, finalmente falló: la víctima será indemnizada. ¿El motivo? Un “cimbronazo” en la escalera la tiró al piso y le dejó lesiones importantes. El shopping, propiedad de IRSA Propiedades Comerciales, deberá hacerse cargo.

Caída libre y jurisprudencia ascendente

Lo más interesante del fallo de la Cámara Civil (Sala A) no es la cifra, sino la lógica que usaron los jueces. La mujer no había comprado absolutamente nada, pero la justicia consideró que igual era una consumidora. ¿La razón? Basta con entrar al shopping para que se active el “vínculo de consumo”. Es decir: si mirás una vidriera, o incluso si solo entraste para usar el baño, el shopping igual tiene que protegerte.

¿No comprás nada? No importa. Tu retina es valiosa, tu presencia física también, y la Constitución te ampara como si hubieras pagado en 18 cuotas con interés.

Responsabilidad objetiva: todos culpables, salvo prueba divina

La ley es clara: el proveedor (en este caso, el shopping) debe garantizar tu seguridad. No es necesario demostrar culpa: si alguien se cae, el proveedor tiene que pagar, a menos que pueda probar que fue un caso fortuito (tipo una vaca cayendo del cielo).

Y en este caso, el argumento del “no fue nuestra culpa” se cayó más fuerte que la víctima. Aunque la empresa OTIS Argentina mostró papeles diciendo que todo estaba en orden, se supo que después del accidente cambiaron una polea tractora. ¿Desgaste? ¿Falta de mantenimiento? ¿Un gremlin suelto? Nadie sabe. Pero si hubo reparación, hubo motivo.

 

¿Cuánto cuesta una caída?

El monto original, fijado en septiembre de 2023, era de $3.244.700, pero se ajustó por gastos de kinesiología e intereses acumulados. Total: $3.680.000. Una cifra respetable por un paseo fallido.

Moral de la historia: no hace falta salir con bolsas de compras para tener derechos. Basta con poner un pie adentro del shopping.

Cuando mirar vidrieras paga (literalmente)

Este caso marca un precedente interesante. ¿Cuántos de nosotros no hemos ido al shopping solo a “pasear”? Ahora sabemos que incluso eso te convierte en consumidor.
Y si la próxima vez tropezás con un maniquí, te caés en la fuente o te resbalás con un helado derramado, podés terminar siendo indemnizado, siempre que logres sobrevivir al aparato judicial argentino.

Como dijo algún abogado con tiempo libre: “el derecho del consumidor ha ampliado su alcance hasta incluir al consumidor que consume oxígeno y luces LED de vidriera”.